domingo, 23 de junio de 2013

Iris Vega: "No dejes que el afán invada tu vida"




Iris y su esposo Victor Coto
Dios les bendiga amados hermanos, mi nombre es Iris Hernández de  Coto soy miembro de Iglesia Bautista El Planeta desde 1988, a la edad de 12 años acepté a Cristo como mi Señor y Salvador,  doy gracias  a Dios quien  por  medio de su hijo Jesús nos da su perdón, amor y misericordia, para ser llamados sus hijos.

Juan 3:16
Porque de tal manera amo Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Pasando los años, mi vida después de conocer a Cristo era aún  llena de pecados, no tan sincera,  hacía  cosas que no edificaban mi vida como toda joven  que no ha comprometido totalmente su vida a  Cristo, pero  la disciplina en la que crecí con mi Madre me ayudo a tener cierto temor a Dios y a ella, porque ella trataba de involucrarme y llevarme a la iglesia, a quien agradezco pues fue una influencia para mi.
Pero un día comprendí que necesitaba algo que transformara mi vida de verdad, y fue cuando decidí dar a Dios lo mejor con mi servicio a Él.

Comencé a servirle, pero aún habían  motivos que me hacían sentirme insatisfecha con la vida que llevaba siendo cristiana, no era fiel con Dios, con mi familia y conmigo misma,  pero no dejaba de servir  en la iglesia, servía en clase de niños, en un grupo de crecimiento y me involucre en un discipulado por un tiempo, y debido a circunstancias no lo seguí, pero a pesar de todo eso me mantenía enfocada en Dios, pues Él poco a poco me iba cambiando.
Antes no era tan contagiado el discipulado como hoy, tal vez  no hubiese cometido tantos errores pero aquí estoy, Dios tuvo misericordia de mi y decidí seguir creciendo gracias a Dios y a las personas que utilizó a mi alrededor. También gracias a los que dirigen este gran proyecto discipulado que me ayuda mucho a crecer  espiritualmente en todas las áreas de mi vida.

Comprometí mi vida más a Cristo, ofreciéndome como un instrumento de servicio en la iglesia dispuesta a servir. Recuerdo la época del campeonato de jóvenes en nuestra iglesia, dirigido por nuestro hermano Carlos Ramirez, allí serví  con mucho pasión, también estaba al frente de un grupo de crecimiento de chicos que jugaban futbol el cual fue una experiencia de servicio hermosa,  pero Dios seguía trabajandoen mi vida espiritual y personal, trataba de honrarle cada día, y el Señor siguió obrando en mi vida de tal manera que Él me honraba de la mejor manera también. El Señor siguió actuando en mí a través deldiscipulado Primeros Principio impartido por  mi  pastor  Celso Midence, enfocados en temas relacionados con la familia.

Seguidamente vino la etapa del matrimonio, no sabia que Dios tenia allí en mi misma iglesia al príncipe azul que hoy tengo Víctor Coto, con el cual me case el 16 de diciembre del 2005 y tengo 2 hermosos hijos Víktor y Aksa, hermosos regalos que Dios me presto y a quienes amo.

El afán

Pero déjeme contarles estimados y queridos hermanos que no todo era color de rosas, pase etapas en mi matrimonio que me desenfocaban y me alejaban del interés hacia el servicio de Dios.
A mis 2 meses de casada ya estaba embarazada de mi primer bebe Víktor, por supuesto todo una alegría en nosotros cuando nació, pero los meses pasaban y comenzaban  las primera experiencias desagradables en esa nueva etapa de mi matrimonio, no quise recordar poner en practica los principios aprendidos en el discipulado, del diseño de Dios para el  matrimonio y ni aun  me reincorporaba a mi discipulado.

Ese desinterés de no seguir el discipulado  permitió que el enemigo me atacara, haciéndome creer que yo debía hacer primero todo en mi casa  para  servirlo aun después de venir de mi trabajo secular, haciéndome creer que si me quedaba lugar debía seguir el discipulado, que si nadie cuidaba a mi hijo no podía capacitarme, que si mi esposo pasaba ocupado en el templo en las cosas del Señor, debía darme mas atención a mi hijo y a mi, que si yo no limpiaba la casa nadie lo haría; en fin eran tantas las excusas, a eso le puedo llamar “afán”.
Viktor y Aksa, los tesoros de Iris

Esa etapa del afán fue que invadió mi vida ,tanto que me  irritaba fácilmente y me  preocupaba  mucho por lo que tenía que hacer en mi casa, pero Dios a  través del Espíritu Santo me exhortó, y dije es hora de involucrarme nuevamente al lado de mi esposo por que no es esto lo que tu quieres  Dios que yo haga, fue entonces cuando le di seguimiento al  discipulado impartido por mi  Hermana Lizeth  Marriaga quien ha sido una influencia para mi junto con mis demás compañeras de discipulado,  recordaba mi versículo favorito Isaías 41:10 y tome nuevamente el ritmo ya que  estaba perdiendo el enfoque que Dios quería que yo hiciera como ayuda idónea para mí esposo y servicio al Señor .

 Y doy gracias a Dios porque nos  ha permitido como matrimonio  trabajar en misión omonita y actualmente en misión Lima y colinas.
Hoy  no importa aquellas cosas que ocupaban prioridad en mi vida y hogar ya nada me preocupa, porque Dios ya tomo mi carga 
Salmos 55:22

Nos da la fuerza y voluntad de hacer lo mejor para El.
Dios ha llenado muchas áreas de mi vida y sé que lo seguirá haciendo, y estoy dispuesta a  tratar de  sujetarme cada día, y estar siempre comprometida  en su obra y a seguir creciendo en su palabra.

El Señor es un amigo fiel que siempre esta en las buenas  y en las malas, y me ha beneficiado de gozar con una familia de la fe que se preocupa por el crecimiento espiritual de mi hermano.

Aplique la palabra “afán” porque fue lo que quiso desenfocarme de mi crecimiento espiritual y el servicio a Señor, el llama a personas ocupadas a trabajar.


Filipenses  4:6

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios, en toda oración y ruego con acción de gracias.

Animo a mis hermanas y hermanos, joven, adolecente y adulto para que le den lo mejor al señor con su tiempo, por que a el le pertenece.

Dios bendiga  cada joven involucrado en este proyecto, para que podamos testificar a otros, las maravillas que Dios hace en nuestra vida.

Iris Vega de Coto 


Reflexione usted ahora... 

¿Te estás discipulando en la actualidad? ¿Cual ha sido el efecto en tu vida del discipulado? 

¿Estás sirviendo a Cristo plenamente o exiten áreas en tu vida que están insatisfechas por cosas ocultas? 

¿Le pidas a Dios por las personas que pone en tu vida para crecer en tu relación con Cristo? 

¿Consultas a Dios tus decisiones por más pequeñas que parezcan? 

¿Sabes controlar el afán del hogar?

Lea y memorice ahora:  Filipenses 4.6

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