lunes, 27 de mayo de 2013

Ana Guzmán y su sueño de ser madre: cumplido al tiempo de Dios

Ana Guzmán
Hola, soy Ana Ruth Guzmán Ochoa tengo 42 años, soy dinámica, alegre y sirvo al Señor. Les testificaré una reseña de lo que ha sido mi vida y como llegue aceptar al Cristo como mi Salvador.  

Fuí criada con mis abuelos, ellos fueron una familia que siempre me inculcó el evangelio. Visitábamos una iglesia evangélica pero yo nunca lo tomaba en serio porque me gustaba bailar, cantar y tener una "vida alegre". Si visitaba la iglesia pero no era de corazón.

Trabajé para estudiar; logré graduarme. Me enamoré en adulterio y de ese amor nació mi primer hijo. Pasé muchas alegrías pero también muchas dificultades, sin embargo, el Señor me ayudó a seguir adelante y nunca me dejó de la mano. 

Creció mi hijo del cual me siento orgullosa, ya que desde pequeño lo envié a la reunión de niños de la iglesia donde nos congregamos, que es la Iglesia Bautista El Planeta y cuando tenia 12 años tomo la decisión de aceptar al Señor como su salvador. Normalmente, son los padres que llevan a sus hijos a los pies de Dios, pero en mi caso fue alrevés, yo llegué al ver a mi hijo que sí tomaba en serio su relación con Dios. Y fue allí donde en serio dije: "yo tengo que tomar una decisión para ayudar a crecer espiritualmene a mi hijo" y fue allí donde acepté al Señor Jesucristo como mi Salvador.
José Fernando llegó cuando Ana entregó su confianza a Dios


Luego conocí a mi actual pareja. Nuestro anhelo era tener un hijo. Lo intentamos en muchas ocasiones, salí embarazada pero lo perdí la primera vez, la segunda vez también lo perdí e incluso una tercera vez. Esa situación en que fracasaba me hizo reprochar a Dios , rechacé tantas cosas no quería que me hablaran de Él. Blasfemé tantas veces... 
Cuando fracasé en mi cuarto embarazo ya estaba recibiendo mi estudio bíblico y me di cuenta que no es cuando uno quiere o desea algo, es cuando el Señor decide y fue así como yo empecé a orar y a pedirle de corazón que Él hiciera su voluntad y me bendijera en darme otro bebe cuando Él dijera. Me enfoqué mucho en el libro de 1 Samuel. Vi el ejemplo de Ana, aquella mujer espiritual que confió en Dios a pesar que era estéril. Con el tiempo de haber aprendido eso el Señor me  bendijo con mi segundo bebé José Fernando, el cual es una bendición. Le alabo al Señor y sigo orando para que mi esposo también tome la decisión de aceptar a Jesucristo como su salvador. Somos una familia feliz porque hemos visto la mano de Dios ennuestras vidas.

Oremos y estudiemos la Palabra del Señor para que nos demos cuenta lo maravilloso que es el que Él. 


Dios les bendiga.
Ana Guzmán

Reflexione usted ahora...

¿Qué tan importante es para usted tener comunión con Dios? 
¿Ha rechazado el amor de Dios porque no satisface sus deseos personales y carnales? 

¿Qué tan interesado esta en la formación bíblica de sus hijos, nietos o pequeños de su familia?

¿En su tiempo a solas con Dios ha sido confrontado (a) a cambiar su actitud? Ha obedecido la voz de Dios... 

Lea 1 Samuel 1.1-28 y 2.1- 10

No hay comentarios:

Publicar un comentario